La energía solar es la energía obtenida medianta la captación de la luz y el calor emitidos por el Sol. La radiación solar que alcanza la tierra puede aprovecharse por medio del calor que produce a través de la absorción de la radiación.
La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones atmosféricas que la amortiguan (nubosidad) y la latitud. Se puede asumir que en buenas condiciones de irradiación, el valor es de aproximadamente 1000W/m2 (en la superficie terrestre).
Una de esta forma de aprovechamiento es la fotovoltaica, en la cual se transforma la energía lumínica del Sol en energía eléctrica. Esto se realiza mediante celdas fotoeléctricas que son dispositivos semiconductores tipo diodo que, al recibir radiación solar, se excitan y provocan saltos electrónicos generando una pequeña diferencia de potencial en sus extremos. El acoplamiento en serie y paralelo de varios de estos diodos permite la obtención de voltajes y corrientes mayores.
Los rendimientos típicos de una célula fotovoltaica de silicio policristalina oscilan alrededor del 10%. Para células de silicio monocristalino, los valores oscilan en el 15%.
Los paneles solares fotovoltaicos tienen un rendimiento en torno al 15% y no producen calor que se pueda reaprovechar (hoy en día).
Los paneles fotovoltaicos generan energía en corriente continua, la cual debe ser transformada en alterna (220Vac, 50Hz) para poder ser utilizada en el hogar o industria.
En entornos aislados, donde se requiere poca potencia eléctrica y el accesoa la red es difícil, como estaciones meteorológicas o repetidoras de comunicaciones, se emplean arreglos fotovoltaicos como alternativa económicamente viable. Para comprender la importancia de esta posibilidad, conviene tener en cuenta que aproximadamente una cuarta parte de la población mundial no tiene acceso a la energía eléctrica.
Catálogos:
SW50
SW80
SW165
SW175